lunes, 26 de enero de 2015

El Paraiso, Maldivas

Vilamendhoo, Ari South Atoll
Maldivas

En esta entrada no pretendo que haya un extenso texto explicativo. No habrá prosa, no habrá verso. En esta entrada no habrá imágenes congeladas, no habrá magia, no habrá arte, no habrá engaño. Tendrá música, realidad, movimiento, luz, color y calor. Sólo habrá una cosa que se interponga entre el espectador y la verdad, un cristal. Maldivas hay que vivirla, como en cualquier país, existen varias realidades paralelas y no se puede generalizar aunque tenga un denominador común, el agua. No es lo mismo la capital, Male, que los atolones del norte, o que las escasas islas habitadas, o que los alejados atolones del Sur. Maldivas es tantas veces como vayas o tantos hoteles diferentes dónde te hospedes. Cada islita es un país diferente, cada atolón es un mundo distinto, cada hotel tiene su universo propio. Haya tantos destinos como posibilidades y anhelos. Es de los destinos que más y mejor me ha sorprendido en mi historia viajera. Por el prejuicio, no cabe duda. Y voy a contestar a la pregunta que me suelen hacer, no hace falta ser rico para disfrutar de Maldivas. Pagas por el hotel, como en cualquier parte del mundo, no por el entorno, en la mayoría de los casos. No sólo son playas de agua turquesa, hay, como en cualquier viaje, que estudiar todas las posibilidades y elegir en consecuencia. El gran tesoro que esconde Maldivas está bajo el agua, adornado por islas perdidas, playas de arena coralina blanca, aguas puras y cristalinas y hoteles con encanto. La Maldivas que yo conozco se sitúa en el Atolón de Ari Sur, el mejor punto para avistar el Tiburón ballena y la Manta. Atolones sólo accesibles en  hidroavión desde Male. El hotel elegido a conciencia por la buena calidad del coral que lo rodea, la vida marina que allí reside y por las instalaciones y servicios que ofrecía para el disfrute de nuestra campeona de dos años. Sin dejar de ser una isla minúscula en el océano y respirando la esencia maldiviana por los cuatro costados, la mayoría de los hoteles en Maldivas son más pequeños. Quiero decir, que la gente que va a Maldivas a conciencia, prefiere islas u hoteles insignificantes en su tamaño para vivir una experiencia única en el mundo, estar rodeado de agua y dormir en una isla mínima con todas las necesidades cubiertas. La palabra "continental" no existe en el diccionario maldiviano.
Sin más rodeos, os dejo una pequeña muestra de apenas diez minutos y comprimida en calidad, extraída de una matriz de más de 5 horas de grabación en una experiencia vital de una semana. Toda una vida, todo un sueño.



(Lástima que pierda tanta calidad al compartirlo. 1,5 Gb de 80 Gb se tiene que notar. Si vuestro aparato lo permite, intentad verlo en HD mediante la configuración / settings, entre el reloj y el link de Youtube en la barra inferior del video)

2 comentarios:

inma dijo...

Hola,
Has hecho un verdadero tesoro, el video es genial.
Estoy preparando viaje a Maldivas y buscando sobre el hotel he llegado hasta tu blog. Me gusta tu estilo. Una preguntilla ¿Los tiburones y las rayas no atacan?, jeje, es que en Cayo Largo, el año pasado, vimos muchas rayas y todo el mundo las evitaba porque decían que si te picaban era doloroso. Otra cuestión ¿Al ser aguas tan cálidas, habrá muchas medusas?. Aún tengo la marca de éste verano, en Formentera, de la picadura de 3 medusas en la espalda. Tuve que ir al hospital y me quedará marca de por vida...jeje..
En fin, son cosillas que una se pregunta a medida que se acerca Diciembre.

Saludos.

Anónimo dijo...

Hola Inma,
Bienvenida a esta casa de esencias viajeras, aunque últimamente algo descuidada. No tengas miedo de tiburones y rayas, no viven pensando en el daño que te pueden hacer. Es mayor el miedo que ellos te puedan tener a ti que la posibilidad de que te ataquen. Están acostumbrados a la paz de estas aguas y a la conexión visual con los huéspedes. Turistas y animales forman parte del ecosistema, no hay problema. Mi hija, que tenía entonces 2 añitos, nadó con ellos sin problemas, no temas. Eso sí, respétalos. En cuanto a las medusas, yo no ví ni una.
Un abrazo Inma, y disfruta del paraíso al máximo.

Juliobcn