viernes 26 de junio de 2009

El secreto

____________
El temor no es subir escarpadas montañas, surcar ríos negros como la noche o no saber si volverás sano y salvo. El terror no es adentrarse en la espesa jungla, bucear entre tiburones o bordear un precipicio infinito. El pánico no es volar en la tormenta, pernoctar en la misteriosa sabana o buscar un oasis en el desierto abrasador. La desconfianza no es comunicarse con tribus desconocidas, comprender culturas ajenas o entrar en sus vidas con una sonrisa sincera. La sorpresa no es encontrarse sin desayuno al despertar, sin una cama confortable para descansar o sin cobertura en la era de la comunicación. La cobardía no es saltar al vacío, atravesar puentes primitivos o pisar por primera vez tierras inhóspitas. El sobresalto no es escuchar el rugido de un león, el estruendo de un volcán o los tambores de la civilización perdida.
El miedo es estar atrapado y no poder salir para vivir esas experiencias extraordinarias, el miedo es dejar de buscar la esencia.

video

Me despido de vosotros por una temporada. Una temporada que puede parecer extensa a día de hoy, pero que a la vuelta, su exigua existencia solo quedará en el recuerdo, que no es poco. Me voy, me alejo de las obligaciones diarias y me acerco al compromiso vital. Regalaré tiempo a los demás e invertiré frescura en mí. Escucharé música en vivo por dos veces, disfrutaré de la compañía de quien valga la pena, estaré más cerca de ella y ellos no tendrán que pagar para verme. Antes de volver, buscaré aventuras, sendas inhóspitas y experiencias primeras. Disfrutaré de parajes extraños, amaneceres insólitos y jornadas inolvidables. Llenaré los bolsillos de esencias nuevas, y si el destino me lo permite, seguiré impregnando de fragancias viajeras este rincón esencial. Un abrazo.

Minutos musicales

sábado 20 de junio de 2009

Sit Down again

__________________

Aquí estamos de nuevo, otra vez. Como un “pause” en una película a cámara rápida, necesitas un lugar donde parar, recapacitar y prestar atención a lo que realmente vale la pena. Un banco, una piedra, la hierba o el mar. Ocupa tu lugar. Donde nadie te pueda quitar el tiempo precioso para contemplar. Para comprobar como realmente la vida se puede detener, y así retener en tus retinas por un breve espacio de tiempo la esencia en su máxima expresión. Maravilloso escenario, prodigioso sonido. Que nadie se interponga en tu preciosa visión y que nada funesto quebrante tus silencios, …. Luego levántate y continúa.


Sit Down





























































miércoles 10 de junio de 2009

Only by the night

___________________




miércoles 3 de junio de 2009

El Nilo

___________

Esencias del Nilo egipcio
_______
Evidentemente, el Nilo es mucho más que eso, con sus 6.676 Km de longitud se convierte en el río más largo del mundo, desde las fuentes del kagera hasta el mar Mediterráneo. Atraviesa Burundi, Ruanda, Tanzania, Uganda, Sudán y Egipto. Como ya dijo el viajero griego Heródoto: “Egipto es el don del Nilo”. El Kagera, procedente de Burundi, Ruanda y Tanzania, desemboca en el lago Victoria, que da nacimiento al Nilo Victoria. Habiendo surcado el Nilo egipcio de subida hasta Asuán, y de bajada hasta Luxor en barco y en faluca, mi visión desde las orillas del lago Victoria se teñían de aventuras sin complejos y de vivencias asimiladas en recuerdo a James Bruce, en busca de las fuentes del Nilo. Viviendo y vistiendo como un auténtico árabe, impregnado desde las yemas de los dedos hasta lo más profundo del alma de esencia atemporal.


¡Salve, Nilo!,
Resplandeciente río que das vida a Egipto entero,
misterioso y secreto, haces crecer los huertos,
y das vida a todos los animales,
haces brotar la cebada y el trigo,
y resonar los templos de cantos de júbilo.
Llenas los graneros de las provincias,
y eres señor de los pobres y menesterosos.

De un papiro de la XIX dinastía


Esclusa, presa e ingenio. Ribera, desierto y vida. Verde, ocre y azul. Cielo. Luxor, Karnak, Tebas, Edfu, Kom Ombo, Asuán y Filae. Colosos de Memnón, Hatsetsup y la isla elefantina. Old Cataract. Faluca, nubio y palmera. Brisa. Misterio, misticismo y emoción.
__________

martes 19 de mayo de 2009

El camino

__________________
Idea, intención y deseo. Nervios, insomnio e ilusión. Trazado y bagaje. Partida, evasión y viaje. Botas para afianzarse. Abstracción, máxima y esfuerzo. Precioso, necesario, cruel, lejano y abusivo. Destino. Punto y final. Elíseo y grotesco, recto y sinuoso. Declive y ascenso. Resbalón, batacazo, carrerilla y brinco. Impasible renuncia, retroceso imposible. Alegría que encuentra cansancio, dolor que halla recompensa. Un abrazo, un beso, una siesta apuntando al cielo. Reflejo, ceguera, calor, quemaduras, tormenta y frio. Sudor empapado, aguacero mojado. Reposo, respiro. Continúas por el sendero. Alba y ocaso. Día y noche. Ya no puedes más, y ya estás mejor que nunca. Intemperie fiable, refugio inseguro. Piedras desplomadas te acogen, te aguardan, casta hierva te sugiere un tálamo, para salir del paso. Divisas y sonries. Te ciegas, corres, te paras. Anhelas, percibes, lo tienes. Vuelves tu mirada y suspiras, recuerdas. Verde, cobrizo y azul. Pasado y presente. El umbral de la llegada, el descanso. Un trago, una reflexión, la satisfacción y el remanso.



Entrada dedicada a nuestro amigo Helmut. Guía de Papua Nueva Guinea que nos mostró con gran entusiasmo aquellas inolvidables tierras, y que falleció el pasado 6 de Mayo a causa de una extraña y complicada enfermedad. Hasta luego amigo, nos vemos.

domingo 17 de mayo de 2009

Prambanan

_________________

Entre los siglos VIII y X, entre el porvenir y lo vivido. Imaginado, construido y disfrutado. Arte hindú, esplendoroso patrimonio de la humanidad y Shiva Mahadeva. Colosal, panorámico y derrumbado. Entre volcanes, seísmos, cazadores y tesoros. La luz de la mañana retratada, la claridad del ocaso relegada. Pensativo entre tanta piedra valiosa y perturbado por el tiempo que se acaba.

sábado 9 de mayo de 2009

La historia de Elliot en Daly Waters

__________________

Mi cabeza no dejaba de asentir. Mi sonrisa no paraba de fluir. Las manos en los bolsillos a punto de actuar y las piernas cruzadas sustentando la fatiga. Por un Dólar australiano, Elliot nos guió por su territorio particular, real e imaginario. El desparpajo que la necesidad le dio, nos convirtió de repente a los demás, en marionetas medradas de ignorancia. En su cabecita, cuán joven Huckleberry Finn aussie, las aventuras vividas se mezclaban con el ingenio sagaz , la historia bien instruida y las ganas de agradar. Mi atención se la llevaba de calle su actitud, sus chascarrillos y su gracia. Vistió sus pies descalzos con unas desusadas chancletas, nos guiñó con desparpajo y nos señaló el camino a seguir. La vetusta motocicleta de un vecino, la caravana donde vivía, el cerdito Johnny, su mascota, una prisión de principios del siglo pasado, un antiguo gimnasio, flora endémica, el aeropuerto dónde aterrizó después de una travesía épica desde Inglaterra Amy Johnson en 1930,… ,cualquier cosa que nos hubiera mostrado ó contado hubiera valido la pena. Sensación de haber exprimido al máximo el tiempo precioso. Dando un giro repentino a su actuación, parecía un remolino de vida, nos condujo hasta la carretera principal. Tras esfumarse la estela de polvo que había dejado en el camino un camión desmesurado, pudimos entrever un original y extravagante lugar. Tienda, gasolinera, museo, amparo … y un helicóptero en la techumbre ornamentada de una forma muy peculiar. Su padre se encontraba allí, como no podía ser de otra manera, tallando originales maderas, inventando chiflados recuerdos, sombreros estrafalarios y construyendo extrañas guitarras . Por fin saqué mis manos de los bolsillos y actuaron en consecuencia. Un billete de cinco pavos hizo sonreír al joven Elliot, su cómico mohín me hizo sonreír a mí. Se alejó corriendo, saltando, cantando. Quizás fuera en busca de un amigo para especular sobre la vida en la casa construida en la copa del árbol más hermoso de la zona, dónde las vistas son espectaculares y dónde los sueños se transforman en realidades, dónde el verde parné abre las puertas de la imaginación.


Blue Ridge Mountains






Me di media vuelta y allí estaba, justo a mi lado. El famoso Daly Waters Pub. Tenía un miedo ridículo a entrar, a no encontrar lo que esperaba ó lo que había imaginado. Tampoco es que lo leído sobre dicha taberna fuera para tirar cohetes, por lo tanto mucho no podía perder. Me centraré en la historia, pensé, en lo vivido desde 1930 y no en la apariencia ó pinta del lugar. Quiero palpar la originalidad, lo auténtico, lo cutre, … ¡quiero beberme un cerveza fría!, simplemente. Mensajes genuinos en la entrada y curiosos personajes en los aledaños. Un bofetón de "lo que tenía que ser" me tocó la cara. Lo que se inició como algo curioso, continuó como obligatorio ó necesario, de ahí la fama de dicho Pub. Recuerdos, pedazos de existencia decoraban el oscuro interior del antro en forma de singulares elementos. Ropa interior femenina, monedas de todas las partes del mundo, banderas, camisetas, aperos, y una preciosa camarera que me ofreció lo que más deseaba en aquellos momentos, una cerveza helada. En el patio interior, más de lo mismo, historia. Sombreros, zapatillas, matrículas, mensajes y mucha telaraña. Un pequeño y estrambótico escenario, y una trabajada parrilla, dónde una buena amiga nos obsequió con unas inmensas hamburguesas con bacon. Volví a entrar en el Pub para husmear e investigar, salí a la carretera para volver a empezar. Un giro lento de 360º me dio una amplia perspectiva sobre aquel lugar. Y me despedí de Elliot, mientras me alejaba de Daly Waters.